Sobre el autor

Bueno, pues ya por eliminación y para acabar, os contaré un poco sobre la mente enferma que ha perpetrado todo esto.

Para que conste en acta a mi me metió el gusanillo de este vicio mi hermano mayor, cuando empezó a comprarse aquellos juegos de estrategia de Avalon Hill, y alguno de los más sencillos pero también entrañables NAC y sus cachondos dados para "equilibrar la suerte". Tras los juegos de guerra, vinieron los diplomáticos, y pronto en casa de mis padres se sucedieron diversas partidas de Machiavelli, Samurai, Civilization y similares.
También por aquel tiempo, le di a los libro-juegos, especialmente los de la Serie Sorcery de Steve Jackson, y los de la Serie de Lobo Solitario. Y en una de aquellas tardes tontas, en casa de mi amigo Juanón, su hermano nos sorprendió con una caja roja (no la de Nestle) de un juego llamado Dungeons & Dragons, y nos hicimos unos PJs para ir a una fortaleza derruida, cargarnos a un pobre gusano carroñero y a unos tristes kobols ocupas, y joderle los planes al malvado mago Bargle, que había tenido la tontísima idea de querer conquistar el mundo. El resto es historia...

Desde aquel día, además de un saludable nivel de friquismo cinéfilo y de series de televisión, sigo sacando tiempo para quedar con los amigotes para tirar unos dados, fundirnos unas cervezas y echar unas risas.

Durante todo este periplo estos juegos hicieron que mejorase basante mi dominio del inglés; que olvidase un poco mi timidez y el miedo a hablar en público, lo que luego me ha servido para dar unos cuantos cursos en el trabajo; y sobretodo, para hacer amigos.
También me han permitido intentar eludir a la flota aliada en el Atlántico con el Bismarck; apuñalarme de lo lindo y maquinar todo tipo de perrerías y traiciones en la Italia renacentista; dirigir mis divisiones panzer para intentar cambiar el rumbo de la historia y darle una paliza a los yanquis y a los rusos en Europa; tratar de evitar el desastre español en Trafalgar; pilotar un caza Ala-X en galaxias lejanas, muy lejanas; intentar sobrevivir a la locura y a la amenaza de entidades alienígenas ancestrales en los años 20; enfrentarme a dragones ancianos en sus guaridas, entre montañas de monedas relucientes y gemas; recorrer los tenebrosos y misteriosos parajes de la Suboscuridad; poner mi daisho y mi vida al servicio del daimyo de mi clan; y en defintiiva recorrer mil mundos y vivir mil aventuras con mis amigos...